por laval » 10-01-09 13:25
CITO:
El Hogar Nacional Judío
Procedentes del mundo occidental, los viajeros a Palestina dejaron registros de lo que allí encontraron. La narración de sus informes es deprimente: La tierra estaba vacía, descuidada, desolada, abandonada, y en ruinas.
Nada para ver [Jerusalén], solo algo de los antiguos muros que aun permanecen pero todo lo demás es yerbas, musgo y cizaña. - Peregrino inglés en 1590.
En un grado considerable, el país se encuentra vacío sin habitantes y por lo tanto su necesidad más urgente es de población - Cónsul inglés en 1857
No hay ni una sola aldea a lo largo de toda su extensión [el valle de Jezreel] - ni en 30 millas en cualquier dirección . . . Uno puede recorrer 10 millas y no ver en los alrededores siquiera 10 seres humanos.
Para sentir soledad que entristece, venga a Galilea. . . Nazareth abandonada . . . Jericó descansa en una polvosa ruina. . . Betánia y Belén, pobres y humilladas... sin ningún ser vivo que las habite.
Un país desolado cuyo suelo es suficientemente rico, pero entregado completamente a la cizaña... una extensión adolorida y silenciosa . . . una desolación. . . . Nunca vimos un solo ser humano en toda la ruta. . . .Difícilmente un arbusto o árbol por doquier. Aún el aceituno y el cactus, rápidos amigos de una tierra sin valor, han casi abandonado el país. . . .
Palestina se asienta en saco y cenizas. . . desolada y desamada... - Mark Twain, The Innocents Abroad, 1867.
La restauración de la "desolada y desamada" tierra se inició en la postrera mitad del siglo diecinueve con el advenimiento de los primeros pioneros judíos. Sus trabajos crearon nuevas oportunidades y mejores condiciones, atrayendo emigrantes de muchas partes del Medio Oriente, tanto árabes como muchos otros.
La Declaración Balfour de 1917, confirmada por el Mandato de la Liga de las Naciones, comprometió al gobierno inglés a cumplir el principio "El gobierno de su Majestad ve con agrado el establecimiento en Palestina de un Hogar Nacional Judío, y utilizará sus mejores esfuerzos a fin de facilitar la consecución de este objetivo ..." Se especificaron dos cosas: que este área estuviera disponible para un "denso asentamiento judío" y que se protegieran y preservaran los derechos de todos los habitantes que ya vivían en el país.
Originalmente el Mandato sobre Palestina incluía lo que actualmente es Jordania, todo lo que ahora es Israel, así como los territorios entre ambos países. Sin embargo, cuando el Emir Abdullah protegido de la Gran Bretaña, fue obligado a abandonar el dominio ancestral de los Asemitas en Arabia, los ingleses crearon para él un reino que incluyó la Palestina Mandataria al este del río Jordán. No existía un nombre árabe tradicional o histórico para este territorio, por lo que se le bautizó con los nombres primeramente de Transjordania y después Jordania por su asociación con el río Jordán.
Con esta acción política, la cual violó las condiciones pre-establecidas en la Declaración Balfour y el Mandato sobre Palestina, los ingleses acortaron en más de un 75 por ciento el territorio asignado al Hogar Nacional Judío. Desde entonces nunca se le ha permitido a judío alguno residir en la región de Transjordania o Jordania.
Con el 25 por ciento de lo que quedó del Mandato Palestino los ingleses violaron, inclusive con el territorio restante, los requisitos estipulados en la Declaración Balfour y el Mandato para la creación tanto de un "Hogar Nacional Judío"como de un "denso asentamiento judío". Paso a paso los ingleses fueron restringiendo los lugares donde los judíos podían comprar, habitar, construir, cultivar o trabajar tierras.
Terminada la Guerra de los Seis Días en 1967, Israel finalmente pudo asentarse en pequeñas porciones del territorio, el cual los ingleses le habían arrebatado a los judíos. Los sucesivos gobiernos ingleses siempre han condenado estos asentamientos calificándolos de "ilegales". En verdad, fueron los mismos ingleses los que actuaron fuera de toda legalidad al despojar y prohibir al pueblo judío las zonas asignadas al Hogar Nacional Judío.
Fue durante el tiempo del Mandato sobre Palestina, que los habitantes judíos eran identificados como "Palestinos" incluyendo aquellos que servían en el ejército inglés para los tiempos de la Segunda Guerra Mundial.
La política de los ingleses era reducir el número de judíos y limitar progresivamente su inmigración. En 1939, el "White Paper" virtualmente puso fin a la admisión de judíos hacia Palestina. Los ingleses impusieron fuertes medidas restrictivas, en momentos en que se necesitaba con más urgencia y desesperación el Hogar Nacional Judío - es decir, después de la ascensión al poder de los Nazis en Europa. Los judíos, que muy bien pudieron haberse asentado y multiplicado en la despoblada tierra de Palestina como resultado de estas medidas, en su lugar tuvieron que morir masivamente en las cámaras de gas de Europa o en sus intentos por cruzar los mares que los llevarían a la Tierra Prometida.
Los ingleses al mismo tiempo que cerraban las puertas a los judíos, en cambio permitieron o bien ignoraron una masiva entrada ilegal a Palestina occidental de inmigrantes provenientes de países árabes como Jordania, Siria, Egipto y África del Norte. En 1939, Sir Winston Churchill hizo la siguiente acotación: "de perseguidos, los árabes se han concentrado y multiplicado en el país..." Un cálculo exacto de la población es difícil y puede ser muy problemático, pero pareciera ser que para 1947 el número aproximado de árabes localizados al oeste del río Jordán constituía el triple de los que habían para 1900.
Hoy uno de los mitos es creer que los árabes tenían tiempo viviendo en Palestina y que los judíos vinieron después a "desplazarlos". Lo cierto del caso es, que la reciente inmigración árabe a Palestina fue la que realmente "desplazó" a los judíos. El reciente y masivo incremento de población árabe es aprobado por acciones y medidas de la Organización de las Naciones Unidas: Todo árabe que haya vivido por dos años en Palestina y haya salido luego en 1948 automáticamente califica como "refugiado Palestino".
El uso común de estadísticas sobre población árabe y judía en Palestina raramente toma en consideración la pregunta de cómo las proporciones poblacionales se obtuvieron. Un factor fue la política inglesa de mantener alejados a los judíos mientras se traían e introducían los árabes a Palestina. Otro factor fue la violencia utilizada para asesinar o expulsar a los judíos donde quiera que estos estuvieran establecidos.
Un ejemplo: La conexión de los judíos con Hebrón viene desde los tiempos de Abraham. Una comunidad israelita o judía existió en Hebrón desde Josué, mucho antes de que fuera esta ciudad la primera capital del rey David. En 1929, manifestantes árabes con el pasivo consentimiento y aprobación de los ingleses - asesinaron o expulsaron prácticamente a toda la comunidad judía de Hebrón.
Este es otro ejemplo: En 1948, Transjordania logró anexarse la mayor parte de Judea y Samaria (lo que se ha querido denominar Bancos Occidentales) así como también el Este de Jerusalén con su Antigua Ciudad. En ese evento los árabes mataron o expulsaron a cada judío que encontraron.
Muy a menudo se propone como un principio de la moral y del derecho internacional que en los lugares donde ingleses y árabes hicieron Judenrein (limpieza étnica judía) deberían permanecer así por siempre. En contraste, 17 por ciento del territorio que eventualmente el Mandato Palestino asignó a Israel, hoy agrupa una numerosa y creciente población de ciudadanos árabes.
¿Que debió ser "Palestina" después del Mandato? Esta pregunta fue analizada por diferentes comisiones inglesas e internacionales, además de otros organismos, culminando en 1947 con discusiones en el seno de las Naciones Unidas. Durante las deliberaciones, funcionarios, voceros y autores árabes expresaron su opinión respecto al tema "Palestina".
"No existe un país llamado Palestina... Palestina es un término inventado por los Sionistas.... Por siglos nuestro país fue parte de Siria. "Palestina" es algo extranjero para nosotros. Fueron los Sionistas los que la introdujeron". - Líder árabe local de la Comisión Inglesa Peel , 1937
"No hay tal cosa como Palestina dentro de la historia, nada en lo absoluto" - Profesor Philip Hitti, historiador árabe del Comité Anglo-Americano de Indagación, 1946
"Es del conocimiento común que Palestina no es otra cosa sino el sur de Siria" - Ahmed Shukairy, Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, 1956
Para 1948, los árabes seguían sin descubrir su vieja nación Falastin. Cuando se les ofreció tener como estado la mitad de Palestina al oeste del río Jordán, la oferta fue rechazada violentamente. Seis estados árabes iniciaron una guerra de aniquilación contra el naciente Estado de Israel. Su objetivo no era establecer un Falastin independiente. Su propósito era repartirse entre ellos la Palestina occidental.
No tuvieron éxito en destruir a Israel, pero Transjordania triunfó en la toma de Judea y Samaria (Bancos Occidentales) y de Jerusalén oriental, matando y expulsando a todos los judíos que habían vivido en esos lugares. Además prohibieron la visita de judíos de cualquier parte a los lugares sagrados. Egipto también se anotó una victoria al tomar la Franja de Gaza. Ambos estados árabes mantuvieron estos territorios hasta 1967 cuando otra guerra para destruir Israel se inició, resultando en la pérdida de los territorios antes conquistados en la guerra de 1948.
Durante este periodo de 19 años, desde 1948 a 1967, ni Jordania ni Egipto ofrecieron entregar estas tierras a fin de crear el estado independiente de Falastin. Tampoco los "Palestinos" por su parte buscaron formarlo. Nadie en el mundo jamás lo sugirió y mucho menos lo demandó.
Finalmente, en 1964, se fundó el Movimiento por la Liberación de Palestina. Ahmed Shukairy, quien casi 10 años antes había negado la existencia de Palestina, fue su primer presidente. Los estatutos del movimiento proclamaron un único propósito, la destrucción de Israel, con ese fin se ayudó a promover el ataque árabe a Israel en 1967.
Este nuevo ataque inspiró un cambio en la opinión pública. Como instrumento de propaganda, es mejor hablar sobre la liberación de Falastin que sobre la destrucción de Israel. La mayoría de los gobiernos, medios de comunicación y la opinión publica mundial aceptan prácticamente, sin cuestionar o realizar un análisis serio, el nuevo debutante mito de la nación árabe Falastin cuyo territorio es ocupado ilegalmente por judíos.
Desde los umbrales de la Primera Guerra Mundial, los árabes del Medio Oriente y del Norte de África han logrado obtener para formar sus estados independientes, un 99.5 por ciento de las tierras reclamadas. Lord Balfour expresó alguna vez su esperanza de que como los árabes habían recibido mucho "no regatearían" el "pequeño recorte" prometido a los judíos.
Invito a la consideración y contrastación de estos datos, de esta otra lectura de la historia, ante el mito de un pueblo palestino que fue ocupado y desplazado. A partir aquí, empecemos a leer el actual conflicto. En un post anterior hice alusión a la dificultad de posicionarme precisamente por la condena de todo tipo de violencia, pero no logro entender como pueden pasarse constantemente por alto las barbaridades que desde el bando palestino se perpetran. No es una cuestión de objetividad, ni de legítima defensa, ni de holocausto, es la constante omisión de un bando de poder que actúa desde la oscuridad, que utiliza a un pueblo, el palestino, sacrificándolo.
¡Más luz!